¿Te has preguntado qué es un ETF? Esta sigla, que significa «Exchange Traded Fund» (fondo cotizado en bolsa), se ha vuelto popular en el mundo de las inversiones. Sin embargo, para muchos principiantes, este término aún es desconocido.
En este artículo, te explicaremos de forma clara y sencilla qué es un ETF, sus características principales y por qué se ha convertido en una opción atractiva para invertir.
¿En qué consiste un ETF?
Un ETF es una cesta de acciones (o de bonos u otros productos). En los mercados financieros, simplificando, puedes comprar acciones individuales de empresas. Por ejemplo, puedes comprar acciones de Apple. Un ETF es una cesta en la que se han acumulado acciones u otros productos, y en lugar de tener sólo la acción de una empresa, tienes acciones de varias empresas.
Hay muchos tipos de ETF. Por ejemplo, ETFs que replican un índice bursátil, ETFs de empresas de inteligencia artificial, ETFs de las principales empresas de varios países juntos, etc. Pongamos el caso de España.
En España, el principal índice bursátil es el IBEX 35, que agrupa a las principales empresas cotizadas del país. Puedes comprar un ETF que replique el IBEX 35. Por ejemplo, el Amundi Ibex 35 UCITS ETF DIST. No te preocupes por el nombre. Cuando acabes de leer toda la guía de ETF para principiantes sabrás qué significa cada palabra.

De momento, lo importante es que te quedes con que, al comprar ese ETF, estás comprando una cesta en la que hay acciones de todas las empresas que conforman el IBEX 35, correspondientemente ponderadas. Esto quiere decir que en esa cesta que has comprado, no todas las empresas tienen el mismo peso, sino que la proveedora de ETF que la ha creado (en este caso Amundi) ha replicado el peso que cada empresa tiene en el IBEX 35.
Por ejemplo, si Inditex por su capitalización (su valor en bolsa) es el 14,7% del total del IBEX 35 y Cellnex es el 4,5%, en esa cesta que has comprado, si está bien replicada, Inditex pesará un 14,7% y Cellnex un 4,5%.
Por tanto, suponiendo que la réplica es exacta o casi exacta, los movimientos que haga el IBEX 35 serán los que tendrá tu cesta. Si el IBEX 35 sube un 5%, tu cesta subirá un 5%.
¿Qué ventajas ofrecen los ETFs?
Los ETFs ofrecen una serie de ventajas para los inversores, entre las que se encuentran:
- Diversificación: al invertir en un ETF, estás invirtiendo en una cesta de activos, lo que reduce el riesgo de tu inversión. Al final, las cestas se van compensando, y estás menos sujeto a la volatilidad de una sola empresa.
- Bajos costes: los ETFs suelen tener comisiones de gestión más bajas que los fondos de inversión tradicionales. Pero mucho más. Un ETF puede tener una comisión de gestión del 0,20%, mientras que un fondo de inversión puede irse por encima del 1,5%, además de pagar al gestor una tasa de éxito por los beneficios que obtengas. Esta diferencia entre un 0,20% y un 1,5% puede parecer nimia, pero te aseguramos que en el medio plazo, por los efectos del interés compuesto, la diferencia de lo que obtienes es enorme. Pero enorme.
- Transparencia: la composición de un ETF es pública y se actualiza constantemente, lo que te permite saber exactamente en qué estás invirtiendo.
- Flexibilidad: puedes comprar y vender ETFs en cualquier momento del día (en horarios en que el mercado esté abierto), al igual que las acciones.
- Mejores resultados: y, sobre todo, en diez años, apenas un 10% de los fondos de inversión han logrado batir a los índices de referencia. Es decir, pagas más comisiones, y en el 95% de los casos, ganas menos dinero (o pierdes más) con un fondo de inversión que con un ETF. Te explicamos un poco mejor las diferencias. Pero en España aún es más flagrante. Aquí tienes un artículo de Cinco Días que te abrirá los ojos: El 99% de los gestores de fondos españoles lo hizo peor que el índice bursátil el último año
¿Qué diferencia a un ETF de un fondo de inversión tradicional?
La principal diferencia radica en la forma en que se gestionan. Los fondos de inversión tradicionales son gestionados por un equipo de profesionales que seleccionan los activos en los que invertir. En cambio, los ETFs se gestionan de forma pasiva, lo que significa que replican un índice bursátil específico.
Además, los ETF los puedes vender en cualquier momento en horario de la bolsa donde los compraste. Un fondo de inversión, no. El valor liquidativo de un fondo de inversión se establece al final del día, y si solicitas un reembolso no es inmediato.
Los ETF los puedes vender en cualquier momento en horario de la bolsa donde los compraste. Esto lo aprenderás en más detalle en otro artículo de esta guía llamado precisamente Diferencias entre ETFs y fondos de inversión
¿En qué puedo invertir con un ETF?
Los ETFs te permiten invertir en una amplia gama de activos, incluyendo:
- Acciones y renta variable: puedes invertir en un índice bursátil específico, como el Ibex 35 o el S&P 500.
- Bonos y renta fija: puedes invertir en un índice de bonos, como el Barclays Aggregate Bond Index.
- Materias primas: puedes invertir en un índice de materias primas, como el Bloomberg Commodity Index.
- Divisas: puedes invertir en un índice de divisas, como el Euro Stoxx 50 Currency Index.
- Y otros activos como Bitcoin, inmobiliaria, etc.
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