Los fondos cotizados (ETF) son una excelente opción para diversificar tu cartera. Existen ETF de renta variable, renta fija, materias primas y alternativos, cada uno con sus propias características.
Para este nivel de principiante, vamos a explicar en primer lugar y en más detalle los ETF de renta variable, porque son los que debes aprender primero. Los ETF de renta variable son los que aglutinan acciones de varias empresas en una cesta. Te recomendamos que empieces a interesarte por estos, porque son los más sencillos y los más populares.
Dentro de los ETF de renta variable, es decir, los ETF que aglutinan acciones de varias empresas, hay varios tipos:
ETF que replican índices
Los ETF de índices son los más conocidos y utilizados por los inversores. Estos fondos buscan replicar el rendimiento de un índice de referencia, como el S&P 500, el Dow Jones Industrial Average o el NASDAQ.
La principal ventaja de estos ETF es que permiten una inversión diversificada en las compañías que componen el índice, con una sola transacción y a un coste relativamente bajo. La cartera del ETF replica la composición exacta del índice, con sus ponderaciones, por lo que se comporta igual que el índice. Pero quizá no sabes qué es un índice. Te lo explicamos:
¿Qué es un índice bursátil y cuáles son los más populares?
Un índice bursátil es un indicador que muestra el rendimiento y la tendencia de un conjunto específico de activos financieros, como acciones de empresas, que comparten características comunes.
Por ejemplo, el IBEX 35 es el índice por antonomasia de la bolsa española. Y aglutina a las 35 empresas cotizadas de mayor capitalización. Se calcula a partir del precio de estas acciones, proporcionando una imagen general de la evolución del mercado o sector que representa.
Los índices bursátiles más conocidos suelen centrarse en mercados o sectores específicos, ofreciendo una visión detallada del comportamiento de estos segmentos. Entre los más populares, encontramos índices que se enfocan en países específicos, reflejando el estado de sus economías a través del desempeño de sus mercados de valores. Por ejemplo:
- El S&P 500 de Estados Unidos, que incluye a 500 de las mayores empresas cotizadas en bolsas estadounidenses, es un referente global del rendimiento del mercado de valores en Estados Unidos.
- El FTSE 100 en el Reino Unido, compuesto por las 100 compañías más grandes cotizadas en la Bolsa de Londres, ofrece una perspectiva del mercado británico.
- El Nikkei 225 en Japón, que reúne a 225 empresas destacadas cotizadas en la Bolsa de Tokio, sirve como barómetro para la economía japonesa.
Además de los índices por país, existen otros que se centran en sectores específicos de la economía, como tecnología, finanzas, o salud, proporcionando información valiosa sobre el rendimiento de estas áreas. También hay índices que abarcan regiones enteras, como el Euro Stoxx 50, que incluye a las mayores empresas de la zona euro, ofreciendo una visión amplia del estado económico y de inversión en Europa.
- Ejemplos de ETF que replican índices:
- Vanguard S&P 500 UCITS ETF USD Acc. Replica el índice S&P 500, que incluye las 500 empresas más grandes de Estados Unidos.
- iShares NASDAQ 100 UCITS ETF USD (Acc) (EUR). Busca replicar el NASDAQ-100 Index. Este índice incluye las 100 mayores empresas no financieras cotizadas en el mercado bursátil NASDAQ. Está fuertemente ponderado hacia el sector tecnológico, con empresas líderes como Apple, Microsoft, Amazon, Google y Tesla.
ETF enfocados en sectores
- Los ETF de sectores ofrecen exposición a empresas de industrias específicas, como tecnología, salud, energía, o finanzas, pero ya no buscan replicar un índice. Estos fondos son ideales para inversores que buscan capitalizar el crecimiento o la estabilidad de sectores particulares.
- Por ejemplo, si tus análisis te muestran que el sector tecnológico va a seguir creciendo, los ETF que aglutinan a esas empresas se beneficiarán del crecimiento del sector. Aquí ya no es necesario que sean de un país ni que sean los mismos que hay en un índice. Hay ETF de tecnología que reúnen a las principales empresas tecnológicas de las principales potencias mundiales.
- Ejemplo:
- SPDR MSCI Europe Technology UCITS ETF: Invierte en empresas del sector tecnológico europeo.
ETF temáticos y de innovación
Los ETF temáticos ya no se centran en sectores en general, sino en subsectores muy concretos, como la inteligencia artificial, el blockchain, o la energía renovable. Son otro ejemplo de ETF de renta variable. Estos fondos buscan capitalizar el crecimiento a largo plazo de empresas que se espera se beneficien de desarrollos tecnológicos, cambios demográficos, o políticas medioambientales.
Los ETF temáticos pueden ofrecer un alto potencial de crecimiento, pero también conllevan un mayor riesgo debido a su enfoque concentrado. Si tus análisis te llevan a la conclusión de que, por ejemplo, las empresas de Inteligencia Artificial van a tener un gran desempeño, mejor incluso que las globales de tecnología, podrías optar por enfocarte en ETF de inteligencia artificial. O de energía verde.
- Ejemplo:
- L&G Artificial Intelligence UCITS ETF.
ETF de empresas de un determinado tamaño
Estos ETF permiten a los inversores enfocarse en segmentos específicos del mercado según el tamaño de las empresas, ya sea en compañías de gran capitalización (large caps), mediana capitalización (mid caps) o pequeña capitalización (small caps).
Cada segmento ofrece distintos niveles de riesgo y potencial de crecimiento, permitiendo a los inversores ajustar su estrategia de inversión según sus objetivos y tolerancia al riesgo. Las empresas pequeñas pueden tener mayor potencial de crecimiento, mientras que las grandes empresas son más estables.
ETF según estrategia: valor, crecimiento o momentum
Existen ETF que implementan estrategias de inversión específicas, como la inversión en valor, crecimiento, o momentum.
Inversión en valor
La inversión en valor se centra en la adquisición de acciones que se perciben como infravaloradas por el mercado, con la expectativa de que el mercado eventualmente reconocerá este valor y ajustará el precio de la acción al alza.
Inversión en crecimiento
Los ETF de inversión en crecimiento apuntan a empresas que presentan un potencial de crecimiento superior al promedio.
Estas compañías suelen reinvertir una gran parte de sus beneficios en la empresa, lo que puede limitar los dividendos a corto plazo pero se espera que genere un aumento en el valor de la acción a largo plazo debido a la expansión y fortalecimiento de la empresa. Los criterios para seleccionar acciones en un ETF de crecimiento incluyen tasas de crecimiento de ingresos, beneficios y ventas superiores a la media, así como expectativas de crecimiento futuro.
Inversión en momentum
La estrategia de momentum se basa en la tendencia de las acciones que han tenido un rendimiento superior a seguir haciéndolo en el corto a medio plazo, y viceversa para aquellas con un rendimiento inferior.
Los ETF que implementan esta estrategia seleccionan acciones basándose en su rendimiento reciente, comprando activos que están en tendencia ascendente y, en algunos casos, vendiendo corto aquellos en tendencia descendente. El objetivo es capitalizar la inercia del mercado, asumiendo que las tendencias actuales de precios continuarán en el futuro cercano. Esta estrategia requiere un monitoreo constante y ajustes.
SIGUIENTE ARTÍCULO DE LA GUÍA








